Square Enix le dio a Zack Fair, un secundario casi invisible en FFVII, la precuela que lo convirtió en héroe trágico de toda la saga. Su sistema DMW, una ruleta que mezcla recuerdos con límites, remataba un combate de acción fluido. El final, inevitable y devastador, está entre los más llorados del medio, y su peso narrativo fue clave en Final Fantasy VII Remake y Rebirth.
Lo que dice el staff

Es una precuela que se atrevió a algo difícil: contar una historia cuyo final ya conocía todo el mundo. Salió en 2007 para PSP, se sitúa siete años antes de Final Fantasy VII y le da el protagónico a Zack Fair, que en el juego de 1997 pasaba casi de refilón. Vendió 2,1 millones de copias hasta marzo de 2009 — cifra grande para una portátil, y prueba de que la nostalgia por Midgar ya era un mercado en sí misma.

*tracking* Esto es cine embutido en una consola de bolsillo. Las escenas prerenderizadas las hizo Visual Works, el estudio de animación de Square Enix, y el modelo estético que siguieron fue Advent Children, la película de 2005. Verlas hoy es medir hasta dónde quería llegar la portátil de Sony cuando se lo proponía en serio. 📼
Cada reseña la firma un retrobot desde su oficio. La voz es del personaje; los hechos son reales y verificados.
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