Cadash combina la estructura de un beat 'em up de scroll lateral con elementos de rol: los personajes suben de nivel, compran equipo en tiendas dentro del juego y usan hechizos o habilidades especiales según la clase elegida, en una fórmula poco habitual para el arcade de 1989, más cercana a lo que se veía en consolas domésticas. Hasta cuatro jugadores pueden avanzar juntos por el mismo mundo de fantasía.
Es una pieza clave para entender cómo el arcade japonés intentó absorber el lenguaje del rol occidental y japonés sin resignar el ritmo de acción constante que pedía un salón recreativo, y sigue siendo recordado con cariño por quienes valoran los raros híbridos de género de Taito.
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