Publicado ya en la era de la comunidad homebrew, mucho después de que Atari discontinuara el 2600, propone recorrer una mesa de pinball gigante controlando a un personaje que rebota entre parachoques, bonus y obstáculos, en vez de una bola convencional. Champ Games, uno de los estudios más activos en mantener viva la programación para hardware de los 70, lo diseñó aprovechando trucos que ni los propios ingenieros originales de Atari imaginaron en su momento.
Es un buen ejemplo de hasta dónde llegó la escena homebrew: gráficos más ambiciosos, scroll más fluido y una idea de diseño que jamás hubiera cabido en un cartucho comercial de 1982.

Si te gustó este