Motocross, distribuido en 1983 por la alemana Quelle para Atari 2600, propone una carrera de motos vista desde arriba en la que el jugador avanza por una ruta recta contra un número interminable de rivales que hay que esquivar sin chocar. No hay circuitos con curvas ni variedad de escenarios: la tensión nace pura y exclusivamente de sostener la concentración cuanto más tiempo sea posible mientras la velocidad del tráfico aumenta. Es un ejemplo directo de cómo las grandes cadenas comerciales europeas, como la propia Quelle, encargaban y distribuían software genérico bajo su propio sello para vender junto al resto de su catálogo de electrodomésticos y juguetes.

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