Othello adapta el juego de mesa homónimo, creado en Japón en la década de 1970 a partir de una variante del clásico Reversi británico: dos jugadores colocan fichas alternadamente en un tablero de ocho por ocho, capturando las del rival al encerrarlas entre dos propias, en una partida donde la ventaja puede cambiar de mano hasta el último movimiento. Su llegada al Atari 2600 formó parte de una ola general de adaptaciones de juegos de mesa clásicos que buscaban ampliar el público de la consola más allá de la acción pura. Es un ejercicio de estrategia posicional puro, sin adornos ni narrativa, fiel a las reglas del original.

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