Vroom, el fórmula uno de Lankhor, se ganó fama por su velocidad de vértigo y su control fino; este datadisk alimenta la bestia con trazados adicionales para quienes ya habían gastado los originales.
El disco de datos era el segundo aire de los favoritos: mismo motor, horizontes nuevos. Se enchufa, se acelera y el monoplaza francés vuelve a silbar.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.

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