Phantom Brave propuso una vuelta de tuerca al RPG táctico por turnos: en lugar del clásico sistema de cuadrícula, los personajes se posicionaban libremente en el mapa y debían ser 'confinados' a objetos del escenario para poder combatir, con un límite de turnos antes de desvanecerse, lo que generaba decisiones tácticas muy distintas a las del género tradicional. Nippon Ichi Software, ya conocida por Disgaea, volvió a apostar por una mecánica original y desafiante.
Su curva de aprendizaje pronunciada y su sistema poco convencional lo convirtieron en un título de culto entre los fans más duros del RPG táctico, apreciado por su originalidad dentro de un género que solía repetir fórmulas ya conocidas.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.
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