El experimento educativo más serio de la consola: un teclado MIDI real conectado a la NES, con lecciones progresivas, ejercicios en forma de minijuegos y seguimiento del alumno. The Miracle costaba una fortuna y enseñaba de verdad. Fracaso comercial, triunfo conceptual: la prueba de que la caja gris quiso, por un momento, ser conservatorio.