Heredero doméstico de Chase H.Q., el arcade de Taito donde eres policía y tu auto es el arma: hay que alcanzar al fugitivo y embestirlo hasta detenerlo. Velocidad, radio policial y contrarreloj en una fórmula que definió las persecuciones de los ochenta y aquí se adapta al living japonés de los noventa.

If you liked this one