Seaman propone criar a una criatura entre pez y humano que envejece, aprende palabras y desarrolla una personalidad propia -casi siempre hostil- a partir de las respuestas que el jugador le da a través del micrófono incluido con el juego, en un experimento de simulación de vida dirigido por Yutaka Sugano. La edición occidental sumó la narración del actor Leonard Nimoy.
Es uno de los juegos más extraños y originales que produjo la era Dreamcast, memorable tanto por su premisa incómoda como por lo pionero de su reconocimiento de voz. Imprescindible como curiosidad para quien quiera entender la excentricidad que definió a buena parte del catálogo de la consola.
This system doesn't run in the browser yet (Dreamcast, GameCube, PS2 and Xbox are on the way as web emulation matures). The dossier, media and community are already all yours.
If you liked this one