Homebrew de premisa insólita: el debate como deporte jugable, con argumentos en lugar de proyectiles. La versión numerada delata la iteración típica de la escena independiente, que pule sus rarezas en público. Convertir la retórica en mecánica de 8 bits es exactamente el tipo de experimento que mantiene interesante al homebrew de NES.

If you liked this one