Gravitar fue el arcade más despiadado de Atari: nave de inercia realista, planetas con gravedad traicionera y misiones de rescate donde cada impulso cuesta combustible y orgullo. Esta versión doméstica preserva su física exigente y su elegancia vectorial traducida a píxeles. Culto absoluto entre los amantes del control fino: aquí no se dispara, se navega.

If you liked this one