Segunda salida de Holmes en Famicom, esta vez en clave de acción: el detective recorre un Londres hostil respondiendo al desafío de la enigmática M, resolviendo el caso a fuerza de pesquisa y puntapiés. Célebre en el fandom por la insólita imagen de Sherlock repartiendo patadas. Rareza querida precisamente por ese desvío absurdo del canon.

If you liked this one