Ping Pong apuesta todo a la mesa verde: efectos, globos y remates con el timing como única moneda. Las versiones que circulan sin región apuntan al ecosistema famiclone, donde el tenis de mesa era infaltable en los multicarts. Deporte perfecto para el hardware: pocos sprites, mucha lectura de trayectoria y el enganche inmortal del uno contra uno.

If you liked this one