Cartucho educativo japonés de la serie Keisan Game: aritmética de primer grado de primaria envuelta en mecánicas de juego para endulzar la tabla de sumar. Japón tomó en serio la Famicom como herramienta escolar, y esta colección por grados es su testimonio más sistemático. La consola como pizarra, décadas antes del aprendizaje gamificado.
