No es un juego: es un curso de piano con teclado MIDI real que se conectaba a la consola. Lecciones progresivas, ejercicios gamificados y partituras en pantalla. Uno de los experimentos educativos más ambiciosos de la era, hoy pieza de coleccionista por el periférico. La idea de aprender música con la consola era pura ciencia ficción doméstica en los 90.