El juego ofrece mesas de Texas Hold'em contra oponentes controlados por la máquina con distintos estilos de juego, capitalizando la explosión de popularidad que el póker vivió en esos años gracias a su cobertura televisiva. La presencia de Howard Lederer como imagen le dio legitimidad ante los aficionados al juego real.
Es un producto funcional para quienes querían practicar estrategia de póker sin apostar dinero real. Su interés hoy es sobre todo nostálgico para los fans del boom del Hold'em de esa década.
Este sistema todavía no corre en el navegador (Dreamcast, GameCube, PS2 y Xbox vienen en camino a medida que la emulación web madure). La ficha, los medios y la comunidad ya son todos tuyos.
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