Knight Boy circula documentado como una versión pirata de Kiki KaiKai, el plataformero de Taito en el que una sacerdotisa shintoísta combate fantasmas, zombis y demás criaturas del folclore japonés con ofrendas sagradas como arma. La base jugable de fondo —recorrer escenarios eliminando enemigos sobrenaturales— se mantiene intacta respecto al original, con cambios cosméticos propios de este tipo de copias.
El Kiki KaiKai original tuvo una vida oficial larga: se lo rediseñó para Nintendo, primero para PC Engine y después, ya con más renombre, como Pocky & Rocky en Super Nintendo. Esta copia pirata, en cambio, quedó relegada a una nota al pie dentro de esa historia, un ejemplo más de la piratería de placas que acompañó a cualquier éxito japonés de los ochenta.

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