Electrician pone al jugador en un oficio poco frecuentado por el videojuego: electricista. Cables que tender, circuitos que cerrar y chispazos que evitar, en la tradición de los arcades de profesión que los ochenta cultivaron con humor.
Sin adjudicar estudios que las fuentes no confirmen, la ficha celebra la premisa obrera: casco, alicate y nervios de acero. El sueldo, como siempre, se cobra en puntos.
This system doesn't run in the browser yet (Dreamcast, GameCube, PS2 and Xbox are on the way as web emulation matures). The dossier, media and community are already all yours.

If you liked this one