Fire & Forget II: The Death Convoy combina la velocidad de los juegos de conducción de Titus —la saga Crazy Cars— con el combate directo: el jugador pilotea un vehículo con capacidad de vuelo a través de cinco niveles, abriéndose paso a los tiros hasta alcanzar al líder de un convoy terrorista que planea volar una ciudad. Se lanzó primero como recreativa y de ahí saltó, en 1990, a Amiga, MS-DOS y Atari ST, entre otras plataformas.
Se destacó en su momento por la variedad de enemigos en pantalla y por un uso notable del scroll parallax, recursos que ayudaban a disimular la sencillez de fondo de su fórmula de disparo y esquive. Sigue siendo un buen ejemplo de cómo Titus mezclaba sin culpa géneros distintos para renovar sus propias franquicias.
This system doesn't run in the browser yet (Dreamcast, GameCube, PS2 and Xbox are on the way as web emulation matures). The dossier, media and community are already all yours.

If you liked this one