Human Killing Machine nació con misión imposible: ser la continuación europea de Street Fighter sin Capcom de por medio. U.S. Gold y Tiertex la lanzaron a fines de 1988: Kwon el taekwondista, luchadores de estereotipo grueso —de la España taurina a la Rusia soviética— y combates uno contra uno por medio mundo.
La prensa la recibió con guantes de piedra: rígida, injusta, inolvidablemente fallida. Hoy es pieza de culto precisamente por eso: el eslabón torcido entre dos eras de la lucha.
This system doesn't run in the browser yet (Dreamcast, GameCube, PS2 and Xbox are on the way as web emulation matures). The dossier, media and community are already all yours.

If you liked this one