Indianapolis 500 lleva el nombre de la carrera más célebre del automovilismo norteamericano: el óvalo de Indianápolis, sus 200 vueltas y esa mezcla única de velocidad terminal y paciencia estratégica.
Sobre esta entrada del catálogo de Atari las fuentes no permiten afinar estudio ni año, así que la ficha se queda con el circuito: succión, boxes y muros que perdonan poco. Ladies and gentlemen, start your engines.
This system doesn't run in the browser yet (Dreamcast, GameCube, PS2 and Xbox are on the way as web emulation matures). The dossier, media and community are already all yours.
If you liked this one