Pieza paródica de la escena que juega abiertamente con la iconografía del erizo más veloz de los 16 bits, rebautizado con sorna. La tradición de colar mascotas ajenas en hardware de NES viene de los piratas noventeros y el homebrew moderno la homenajea con guiños como este. Velocidad, bucles y humor de contrabando: patrimonio popular en segunda generación.

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