Corea del Sur tuvo su propia industria de 8 bits al margen de Nintendo, y este plataformas de superhéroe infantil es uno de sus frutos: el pequeño Superboy vuela y reparte justicia con estética local. Los juegos coreanos de la era son patrimonio apenas documentado, rescatado por preservacionistas en años recientes. Historia paralela del videojuego asiático.

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