El erizo de Sega corriendo con el cuerpo de Mario: Somari es el crossover imposible que solo la escena pirata podía firmar. El equipo Hummer de Taiwán portó el primer Sonic a hardware de NES con loops, velocidad y física propia, bautizando al híbrido con descaro inmortal. Patrimonio Famiclone en su máxima expresión: audaz, absurdo y técnicamente asombroso.

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