Nació como broma genial de internet: un supuesto cartucho perdido hallado en una venta de garaje que adaptaba la novela de Fitzgerald. Detrás había un juego real de plataformas con Nick Carraway, ojos gigantes de doctor incluidos. La escena lo materializó en ROM para NES. Sátira literaria, falsificación cariñosa y homebrew conceptual en uno.

If you liked this one