Onita pasó de ser uno de los luchadores más extremos de Japón a ocupar una banca en el parlamento, y este software traslada su costado más didáctico a un formato de trivia sobre el funcionamiento del sistema político japonés. Es una curiosidad de catálogo que solo se entiende dentro de la cultura pop japonesa, donde la frontera entre celebridad, deporte y política es mucho más porosa que en Occidente.

If you liked this one