Doubutsu no Mori es el nombre original de lo que después el mundo conocería como Animal Crossing: un pueblo poblado por animales antropomorfos donde el jugador se muda a vivir, paga una hipoteca, pesca, colecciona fósiles y charla con los vecinos, todo sin una meta central más que la de habitar ese lugar a su propio ritmo. Lo desarrolló Nintendo EAD y salió en Japón en el año 2001, ya en el ocaso comercial de la Nintendo 64, razón por la cual tuvo una vida corta antes de que Nintendo decidiera portarlo (con más contenido) a GameCube para su lanzamiento internacional.
Es, en retrospectiva, uno de los experimentos más influyentes que dio la consola: sentó las bases de un género de simulación social que todavía hoy sigue dando frutos, dentro y fuera de Nintendo. Jugarlo en su forma original de N64 es ver el borrador de una de las ideas más queridas de la compañía antes de que se convirtiera en fenómeno mundial.

If you liked this one