Gorodki adapta al arcade un juego tradicional ruso y soviético que lleva el mismo nombre, en el que se lanzan bates de madera para derribar formaciones de pines dispuestas en figuras específicas, cada una con su propio nombre y disposición. Es una rareza dentro del catálogo arcade por representar un deporte popular casi exclusivamente en el espacio postsoviético. Su interés hoy pasa justamente por esa singularidad cultural: pocos juegos arcade retratan un deporte tradicional tan específico de una región, lo que lo vuelve una curiosidad valiosa para entender la diversidad del medio fuera de los circuitos habituales de Japón y Estados Unidos.
If you liked this one