Bandit Boulderdash 25 confirma la constancia de la serie: llegar al volumen veinticinco de sets caseros de Boulder Dash es una pequeña proeza de dedicación aficionada. Sobre la fórmula nacida en las Atari de 8 bits en 1984 -cavar, esquivar rocas, juntar diamantes contra reloj- el autor apilaba variaciones cada vez más retorcidas.
Estos discos circularon por el circuito de clubes y correo de Europa, donde la comunidad Boulder Dash mantuvo viva la máquina de diseñar cuevas durante décadas. Como documento, la serie entera es un monumento al fandom productivo: no alcanzaba con jugar el clásico, había que seguir escribiéndolo.
This system doesn't run in the browser yet (Dreamcast, GameCube, PS2 and Xbox are on the way as web emulation matures). The dossier, media and community are already all yours.

If you liked this one