Crypto-Mania apela a un placer antiguo: mirar un texto cifrado y sentir que te desafía en persona. Los juegos de criptogramas fueron un clásico silencioso del software doméstico, perfectos para la pantalla y el teclado: acá una letra, allá un patrón, y de pronto el mensaje entero se rinde.
Sin créditos verificables, la ficha se queda con la esencia: lápiz mental afilado, paciencia de descifrador y esa pequeña euforia de quebrar el código que los aficionados a los acertijos conocen bien.
This system doesn't run in the browser yet (Dreamcast, GameCube, PS2 and Xbox are on the way as web emulation matures). The dossier, media and community are already all yours.

If you liked this one