Outris pertenece, sufijo mediante, a la familia interminable de variantes del rompepiezas de las piezas que caen: la escena de Atari produjo docenas, cada una con su vuelta de tuerca en el nombre y en las reglas.
Sin créditos firmes que citar, la ficha lo suma al censo con cariño: pozo, rotación y esa promesa implícita del prefijo: acá se sale de lo común. Verificación a cargo del jugador.
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