F1 Racing Championship suma equipos, pilotos y circuitos con licencia oficial a la ya nutrida oferta de juegos de Fórmula 1 de la consola, con un manejo que buscó acercarse más a la simulación que al arcade puro, apuntado a un público europeo apasionado por la categoría.
Entre tantos juegos de F1 de la época, este quedó como una opción sólida aunque poco recordada frente a otras franquicias más establecidas del género.
If you liked this one