Pokemon Stadium permitía conectar los cartuchos de Pokémon Rojo, Azul, Verde o Amarillo de Game Boy a través del Transfer Pak para llevar el propio equipo entrenado a batallas en 3D con animaciones y arenas dedicadas, algo que en su momento resultaba casi mágico para quien venía siguiendo la saga en la pantalla monocromática de la portátil. Lo desarrolló HAL Laboratory junto a Nintendo, con Satoru Iwata —entonces en HAL, más tarde presidente de Nintendo— involucrado directamente en portar el sistema de batalla a la consola.
Es una pieza clave para entender cómo Nintendo empezó a tejer el ecosistema entre sus consolas de sobremesa y portátiles mucho antes de que eso fuera una práctica habitual en la industria. Sigue siendo, para varias generaciones de fans, el primer lugar donde vieron a sus Pokémon favoritos cobrar vida en tres dimensiones.
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