Jungle King sigue a un protagonista al estilo Tarzán que atraviesa la selva colgándose de lianas, nadando ríos infestados de cocodrilos y esquivando peligros en distintas fases de plataformas y acción. La semejanza demasiado directa con el personaje de Edgar Rice Burroughs generó un reclamo legal que obligó a Taito a retirarlo y relanzarlo poco después bajo el nombre Jungle Hunt, con el protagonista rediseñado.
Es un caso de estudio habitual en la historia legal del videojuego: uno de los primeros ejemplos claros de cómo la industria arcade tuvo que aprender, a los golpes, los límites de apropiarse de iconografía ajena sin licencia.

If you liked this one