Sea Wolf lleva el nombre de una estirpe ilustre: los juegos de periscopio, nacidos en los salones donde uno apoyaba la frente en el visor y torpedeaba siluetas navales al pasar. La fórmula es liturgia pura: crucetas, convoyes, tiempos de recarga y esa aritmética del disparo que llega justo cuando el barco pasa.
En las computadoras hogareñas, el periscopio se volvió doméstico pero el ritual quedó intacto. Profundidad, paciencia y pulso: el lobo de mar no necesita más para su cacería de sobremesa.
This system doesn't run in the browser yet (Dreamcast, GameCube, PS2 and Xbox are on the way as web emulation matures). The dossier, media and community are already all yours.

If you liked this one